Valor!!! esto si que es entre añejo, prehistórico y de esas cosas que ahora uno recuerda con cariño, pero en esa época... yo creo que al que le gustaba desfilar era ganso o se aburría mucho en la casa...
Resulta que me fui de mini vacaciones al norte del país, particularmente a la ciudad de la eterna primavera, Iquique (o esa Viña?, como si importara... en fin)... el cuento es que, además de pasarlo super, resultó que lo organizamos bien a última hora, y se nos fue por completo que el 21 de mayo allá si es tema... Además, el hotel estaba justo al frente del monumento a Arturo Prat, y resultó que nos fuimos de homenaje en homenaje, desfiles incluido casi todos los días...
Lo más divertido fue que no alcancé a escuchar los tambores marcando el paso cuando yo ya estaba con mis patitas marchando y en mi cabeza se repetía sin parar un "izquierda-derecha izquierda-derecha izquierda-derecha-izquierda"... tantos años de circo digo yo, uno queda medio condicionada... jaja
Parece que esto era de provincia no más, y de provincia provincia, porque lo que es mis informantes penquistas, se rien de mi cuando hablo de eso... que desfilábamos tupido y parejo en cuanto acto militar había, esto es, al menos dos veces al año... y con calcetas blancas cortas... horror!!!
Ahora, hay que considerar que don Arturo nació en Ninhue, cerquita de Chillán... y don Bernardo, ni decir... casi que nació donde desfilábamos... y bueno... el gobierno de la época fomentaba parece los desfiles... etc. Todo se conjuga para que recién hoy me empiece a dar cuenta que tanto desfile era en mis tierras no más, y por lo que observé este fin de semana, en Iquique también pero concentrado en esta fecha... porque desfilaron hasta los párvulos...
No se salvaba ningún colegio... liceos, adventistas, particulares, subvencionados, monjas, lo que fuera... a desfilar no más, a veces con un sol que nos dejaba tontos, otras veces con un frío... y siempre con calcetitas cortas, blancas, jumper y camisa sin chaleco... de vez en cuando, me tocó llevar banda cruzada, por andar dándomelas de presidenta de curso claro... costumbre que conservo...
Me acuerdo que nos teníamos que juntar tempranito atrás de la municipalidad, en una calle corta, todo el colegio... y todos los otros colegios... cuando llegaba la hora había que sacarse chalecos, parkas lo que fuera... y partíamos... pasábamos por entre las "autoridades", presentaban los colegios, tocaban las bandas de los liceos o de los mismos regimientos, y ahí nos quedábamos parados escuchando discursos y cosas... con suerte salíamos tipo 11 de la mañana de vuelta a la casa... más encima, era los domingos... yo además siendo bajita, iba siempre adelante...
Al comienzo nos sacaban fotos... yo después no tengo, tengo una cuando chica chica fui al desfile del colegio antes de que yo me cambiara a ese colegio... con mis amigas, pero porque desfilaba mi hermano que era chiquitito... y también le gustaban los cargos públicos, jaja, así que iba con banda presidencial... Yo creo que hasta los papás estaban cansados de los desfiles después de unos años... ya no era gracia.
Con los años la cosa cambió su resto, ya en los últimos años de colegio, que coincidieron con los cambios también a nivel político, se desfilaba con delegaciones... lo más altos por supuesto, así que no desfilé más como de tercero para arriba. Lo único que me daba lata es que los sacaban de clases para ensayar y les regalaban un 7 en historia por ir a hacer el loco... yo lo encontraba injusto igual, porque uno por bajita no podía tener ese 7 casi gratis... jaja. Si alguien se pregunta si reclamé o no... no me conoce nada... por supuesto que reclamé hasta por los codos... distinto es que me pescaran, pero bueno....
Así fue que todos esos recuerdos se me vinieron a la cabeza estos días... fue entretenido, por varias razones. Primero, tenía puras cosas tristes de que escribir, pero estaba buscando desesperadamente una excusa para no hacerlo... Segundo, acordarme de todo eso fue entretenido... al final era una lata, pero a la vez era tanto el peluseo antes de desfilar que igual lo pasábamos bien... y como por pelusona no me quedo...
Tercero, me sirvió para contárselo a mi hija, reirnos un rato, darme cuenta de lo distinto que ha sido para ella en algunos aspectos el colegio y el entorno...
Por último, sirvió también para volver a la infancia y marchar un rato con mis dos guatones... el Juanjo iba de lo más entretenido marchando y saludando a los "malulos" (como se le ha ocurrido llamar al que se le cruza por al frente) con un gesto bien marcial, y la chica muerta de la risa al lado mío tratando de seguir el ritmo de los tambores... ni decir el Cote... siempre se rie de mis historias de provincia más provincia que la de él... y estos días se rió bastante!
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