Llegó el día siguiente... nos costó levantarnos, ya estábamos un poco cansados y el Juanjo no estaba muy amigo de las caminatas eternas. Al final de cuentas, no le interesa tanto la arquitectura ni las ciudades como a los padres, pero ya irá acostumbrándose el pobre...
Día 3 (martes 30 junio): después de un rico desayuno, para dos en que comen cuatro, nos fuimos de paseo al muelle. Como ya no alcanzábamos a tomar el nunca bien ponderado bucecito rojo que nos llevaría a un city tour en algún momento, había que aprovechar el tiempo.
A las 13 horas esperábamos el bus... se rompoe un mito, no son tan puntuales como nos quieren hacer creer...
Nos dimos un paseo de dos horas por la ciudad. Algunas partes ya las habíamos recorrido a pie el día anterior, y aunque hoy el clima nos acompañaba más, habían unas nubes amenzantes que en algún momento nos hicieron escapar al primer piso del bus. De vacaciones y mojándonos... ni tontos que fuéramos.
Descubrimos también otros sectores bonitos, dignos de visitar a pie. Para nuestra pena, era nuestro último día en la ciudad y lo más probable es que no alcanzáramos... (haber sabido!)
Para cerrar el día, fuimos a la revancha con el mercadito ese, el St. Lawrence, a ver que tan bonito era... Era lindo, super lindo, y ordenado... lo que si es que para comer no nos pareció mucho, como que era todo de pie... que lata, todo el día de pie y ya comer de pie era too much (sorry, me puse bilingüe en el viaje..zaaaaaaaa)
Nos merecíamos algo rico, además, se acercaba el vuelo hacia Vancouver, así que decidimos comer rico. Llegamos a un restaurant de comida italiana, que habíamos escuchado nombrar el el bus del tour. Le dimos medio a medio... las tres B considerando los precios de esta gente... Nos fuimos felices y contentos a buscar nuestras maletitas al hotel y de ahí rumbo al "airport".
Ibamos super... hasta que llegamos. Todo mal desde el principio. Por cuernófono, valga decir call center de la aerolinea en cuestión (no voy a tapar a nadie así que al agua no más, Air Canada vendría siendo...), se me dijo que no era necesario reserva, con mi ticket lan era suficiente. Primer error mío, creerle más a ellos que a mi experiencia personal...
Después de hacer colas innecesarias, de convencer a una señora que vendía tickets en otra cola que me salté magistralmente por consejo de la otra señora que me vió con cara de plop, explicarle de mil formas la situación y generarme la reserva, volver a otra cola con señores que me miraban con cara de "veo difícil que pueda viajar, pero vaya por si acaso...", y el 90% de esto en inglés, llegamos a la puerta de embarque y ni por cazuela nos subimos... El avión era enorme, pero no éramos los únicos con cara de liberados. Además, según el cartel que se veía y mi teoría que desarrollé en horas venideras (me servía de consuelo), ese avión iba a Sidney (australia para los amigos), así que seguro ni muertos nos subían sólo hasta Vancouver. En el siguiente, que era el último de la noche y donde había puesto todas mis fichas, pasó menos... nuevamente los únicos cuatro que no se subieron fuimos nosotros.
Esa noche odié a esta gente como nunca... cero empatía para decirnos que no íbamos a ningún lado. Cuando ya le insistí a la señora de la puerta que ni las maletas teníamos a la mano, parece que recién ahí se apiadó de nosotros. Nos dió un par de datos interesantes (aunque no todos los que hubiésemos querido) y nos dedicamos a hacer reservas de hotel con descuentos de la aerolínea y a recuperar las maletas. Lo malo fue que ellas sí tuvieron espacio para irse a vancouver... nosotros con la chica por nuestra parte, con la cara desencajada e imaginándonos el destino de nuestras pertenencias, tuvimos que limitarnos a recojer unas bolsitas de viaje, cortesía de mis nuevos peores amigos... Salvadoras las bolsitas en todo caso, el Cote agregó dos camisetas grandes a su colección, los niños pintaron un poco y tuvimos cepillos de dientes y otros básicos para nuestra nueva última noche en Toronto...
Respecto a la aventura del traslado al hotel, me reservo los detalles... con los eventos del día que viene tengo angustia para rato... tipo 1 de la mañana, tras hablar con la Xime y agregar el temor por las maletas, recién pudimos tratar de dormir un rato, de descansar, las huinchas...
2 comentarios:
Consuelo se te fue un gran detalle, que el 1ero de Julio es el dia de Canada, donde todo el mundo queria viajar el dia anterior o el mismo dia de Canada day.....ya sigue esta rebuenooooo tus historia, me estoy riendo sola...que raro...jajjaja
Yo también la estoy disfrutando.. cuando anduve en madrid-paris seguí tu idea y también anoté lo que viví.. aunque aún no lo he podido escribir..espero que lo haga pronto y te envíe mi historia... y que más pasó?
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