jueves, julio 23, 2009

Y Ahora... ¿quién podrá ayudarnos? THE END...

Si no has leído el post anterior, mismo título, menos positivismo, entonces a ponerse al día y luego continuamos con este... sino, no tiene gracia...



Separé aguas... porque resulta que la mala experiencia o los malos ratos se quedaron en el dichoso aeropuerto de Toronto... así que la segunda parte del día (como un cuarto restante en realidad no más) se relata ahora...

Día 4 (mie 1 de julio): tal como dije antes, y causa principal de nuestros problemas logísticos de transporte, hoy se celebra el día de Canadá... algo así como nuestro 18 de septiembre, claro que como ellos son distintos a nosotros, se toman el puro día que corresponde... nada de sandwich ni 18 chico... en fin, podemos verlo desde dos puntos de vista... son anglosajones... nos llevan años de distancia en lo que a organización y responsabilidad se trata. El otro punto de vista, son más fomes que bailar con el hermano... me quedo con la segunda... tanto esfuerzo y batallas libradas hace casi dos siglos merecen ser celebradas como corresponde, verdad?

Bueno, luego del recibimiento pomposo del que fuimos objeto, limosina incluida, fuimos escoltados al hogar de quienes nos tenían que aguantar dos semanitas completas... cuatro de una no es poco... empatamos las cosas en lo que a visitas made in Chile se refiere, pocos días pero apatotados... Debo decir que la idea de la limosina superó todas nuestras expectativas... después de doce horas además en esos asientos insufribles, no podía ser mejor...

En el dpto hicimos entrega de los no poco encargos con que nos mandaron a este país del norte, más otros que se nos ocurrió llevar a nosotros. La cara de felicidad del dueño de casa cuando salían y salían las distintas botellas de pisco casi (y digo casi) se acercó a la carita de la Xime cuando vió a su hermano llegar... si hasta nos emocionamos con tanto gado 35° y 40° que salía de entre la ropa... A esas alturas, nada como un pisco sour de verdad....

A nosotros también nos esperaban regalos... cada uno tenía una hermosa polera de Canadá, listas para ser usadas después de la ducha de rigor, para así salir a celebrar junto a muuuuucha gente más, y a tono, los fuegos artificiales conmemorativos... Nos fuimos corriendo... para variar íbamos justo con el tiempo, niños arriba de coches, el resto afirmar patitas y partimos!!! menos mal que era en bajada...

Una esquinita del - a futuro tan admirado - Stanley Park nos reservaba un espacio privilegiado para disfrutar del evento... lindo... era como estar en Valparaiso para año nuevo...
Cuando terminó todo, nos fuimos de vuelta a la casita... no sin antes darnos unas vueltecitas de rigor de lo que sería un primer mini tour por la ciudad... y un apronte del itinerario que nos esperaba para dos semanas de turisteo... jaja.

En ese momento debimos haber sospechado siquiera como se nos venía la mano...

No hay comentarios.: