martes, agosto 11, 2009

Lo mejor de Vancouver... lejos

Ya nos habían dicho que esto era algo que no nos podíamos perder... y valía lo que cobraban. Plenamente de acuerdo...

Día 11 (jue 09 de julio): cada día cuesta más levantarse... pero como hoy había auto, partimos raudos al Capilano Suspension Bridge. Ya la Xime nos había hablado maravillas de esto, y Thomas, el amigo de dinamarca, también nos había comentado que a su parecer, era lo mejor... algo así como un "imperdible". Esta vez no pillamos alguien buena onda que nos regalara el ticket de estacionamiento porque ya se iba, pero si en la fila para comprar la entrada, una señora nos regaló unos tickets de descuento... así de la nada...

La verdad es que lo uno diga es poco... es muy entretenido!!! Acá es cuando da rabia que tengamos tantas cosas lindas pero no las aprovechemos como se debe... Sin exagerar ni pecar de "tercer mundista" como me dijeron por ahí... nosotros tenemos paisajes tan o más bonitos... es cosa de ir al sur no más... ya de colbún en adelante uno encuentra una cordillera que es la envidia de los países más lindos del mundo... ¿Qué pasa entonces?, ¿en qué fallamos?. Yo, siendo bien provinciana para mis cosas, y a mucha honra, me sentí gran parte del tiempo recorriendo los alrededores de los lleuques... cuantas veces no paseamos por ahí un día entero, y siempre parecía una aventura... a veces creo que ni siquiera es que falten recursos... es que alguien se los roba antes... en fin

El puente colgante en si ya es una experiencia por si sola... dan nervios, y hartos... pero sin pasar por ahí, uno se pierde todo lo demás, que es tanto o más bonito que el puente. Una ruta en el bosque entretenida para todos, y lejos lo mejor, el camino entre los árboles, realmente toda una experiencia que vamos a guardar en el cajoncito de las mejores cosas que hemos disfrutado juntos.

Como todo no podía ser tanta maravilla, cabeza dura Cote se pegó con la máquina de fotos en la cabeza por reirse de la chica (Dios castiga pero no...) y el zoom de la máquina cooperó... menos mal que tiene su lado chasquilla el hombre y para el final del día ya la había arreglado bastante.

Después de almorzar, fuimos a conocer el Queen Elizabeth Park, sede Vancouver (estoy cachando que es un nombre bastante popular para los parques...). Por desgracia no teníamos mucho tiempo, así que los jardines maravillosos que pillamos casi al final del recorrido quedaron para la foto en perspectiva no más... haber sabido antes...
Se veía todo Vancouver, y se veía lindo...

Como no habíamos caminado nada (lease con tono irónico) no se nos ocurrió nada mejor que a la vuelta, irnos con la Xime de shopping!!! Pero, me pregunto yo... ¿seríamos las mujeres lo que somos si no tuviéramos aguante para igual ir de shopping??? nooooooooooooo así que vamos no más... y volvimos con zapatos, zapatillas, regalos, etc. Paseamos bastante, aunque el objetivo principal, que era el vestido para el matri de la Miriam a la vuelta a Santiago, no se cumplió... pero daba lo mismo, al menos vitrineamos y ya sabíamos donde ir después... Igual encontré unas poleras hermosas para mi papá y mi hermano, y para el Cote, que me había pedido un regalo...

Si alguien piensa que hasta acá llegó la cosa, está muy pero muy equivocado (a)... todavía quedaba día, o noche, para rato. Después de volver al dpto y picar unas ricas "gordas" a la parrilla (otra vezzzzz como diría el Juanjo), y deleitarnos calentando motores con un rico pisco sour, ambos dos, es decir, los adultos visitantes, solicitamos autorización para dejar encargados a los niños (que se portan regio!!!) y salir a carretear... Obviamente los cuatro no podíamos, y además los pobres al otro día trabajaban. Ya les teníamos bastante trastocado el horario a los tres como para pretender que salieran de carrete un jueves en la noche.

Ya lo sabíamos, allá se carretea hasta temprano... pero se pasaron!!! Llegamos a las 10:30 a un restaurant-pub y la cocina ya estaba cerrada... así que nos limitamos a una cervecita made in house... Como entendimos que la cosa no era que bruto que movida, nos fuimos, no sin antes pedirle datos a la niña que atendía el pub, que nos mandó con rumbo no tan conocido. Caminamos un par de cuadras y nos encontramos con un lugar que parecía entretenido, y no tenía pinta de cerrar muy pronto, al contrario. Resultó siendo el lobby de un hotel que oficiaba de pub... bien elegante, con muestras de tragos de colores de regalo, y con un todo un personaje la chica que nos atendió. Para suerte nuestra, su primer día... de todas formas era entretenida la niña, igual a una actriz-humorista que estuvo en el festival de viña y le fue como las peras... crespa, colorina, flaca y loca... pero buena onda. Como ahí no terminaba a cosa, la guinda de la torta la puso el Cote cuando volvió del baño, con una cara... Según me contó, mientras hacía lo que tenía que hacer, me veía muy sentadita a mi y la gente de al lado vía cámara en circuito cerrado...plop! Como es copuchento, aunque lo niegue a morir, me mandó a mí a averiguar si en el baño de las mujeres había algo remotamente parecido... Traté de negarme, pero al final partí no más. Efectivamente había cámaras... pero como las mujeres no estamos tan expuestas en nuestra intimidad en esos lugares, encontré la camarita amiga en el único lugar común... entre los espejos de los lavamanos... Ahí estaba él, solo, esperando que yo llegara y le confirmara lo que ya sabía...
Nos fuimos tipo 12... caminando con una calma y seguridad que no teníamos hace tiempo, a terminarnos el pisco sour que habíamos dejado en la casa...


1 comentario:

Xime dijo...

si es muy lindo Capilano suspension brigde!...son partes claves de conocer en Vancouver....y como dices tu Consuelo todo eso se puede hacer en Chile. Te mori lo que conocimos en Sunshine coast y da ganas de agarrarse de la cabeza y decir pq no se hace eso en Chile, si los paisajes no se si aca estan mas a la mano de todo que en Chile pero sigue siendo tan lindo mi CHILITO!