Día 12 (sab 11 de julio): por primera vez en todo el viaje, a excepción del día fatal aquel... nos levantamos antes de las 9 de la mañana. No se como lo hicimos pero a las 9:30 los siete estábamos duchaditos y rumbo a Whistler. Nuevamente sentí que yo había estado antes en algo remotamente parecido... tenía un aire al centro de Pucón, aunque multiplicado por tres en tamaño, y las montañas estaban al lado... sería como una mezcla entre el centro de Pucón más grande puesto en las faldas de las Termas de Chillán... buena cosa, y acá existe!
Como tontos no somos, sólo parecemos, entendimos altiro que era carito... algo como un lujo alojar allá y levantarse con los sky puestos... someday, who knows...
Después de pasear, adquirir unos lentecitos para el sol que pegaba fuerte, pseudo almorzar, disfrutar de un heladito muy bueno invitados por la cuñi, y dar una que otra vueltecita (se me olvidaba, encontramos el bendito polerón que buscaba la chica!!! tantas especificaciones...) y rostizarnos de calor por primera vez en dos semanas, nos fuimos rumbo a un lago camino a Vancouver. Alice Lake se llamaba el lugar. Bien bonito la verdad, y con el calor que teníamos, vino de perilla para todos, aunque yo lejos de bañarme me tiré literalmente en el pasto a descansar... tenía tanto sueño...
Además, nos fuimos de cabeza a los pancitos con pasta de pollo que el Tuto hizo como a las seis de la mañana... se agradecieron, porque entre ricos y salvadores, los amenizamos con unos doblones y unas bebidas en lata que nos quedaban todavía. Mientras se bañaban, me dediqué a las fotos, y de paso, aproveché la soledad para ponerme al día con mis apuntes. Obvio... si memoria de elefante no me dieron... sólo selectiva, así que si no anotaba ya lo que habíamos hecho los últimos días nada de esto podría contarlo... tenía como tres días pendientes, así que me dediqué a la escritura rápida y luego sólo a observar...
Volvimos cuando ya empezaba a atardecer... había harta gente que se quedó haciendo asadito, nosotros no atinamos la verdad, pero bueno, considerando que no hicimos mucho más que levantarnos y partir, magia no se puede pedir, que la parrilla y la carne no suben solas al auto.
A la vuelta íbamos tratando de mirar el paisaje, pero el realidad nos vinimos ZZZZZZZZZZ
Uf, parece que de verdad venía a cabezasos porque me acuerdo re poco... jaja, ya me acordé (gracias apuntes míos... que haría sin ellos?), pasamos al super!!! pero yo ni me bajé... para variar adivinen quién me acompañó??? si.... el Juanjo...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario